El camino a la fe de Jacques y Raïssa Maritain

Uno de los hechos más destacados y difundidos de la vida de Maritain, en estrecha relación con su esposa Raïssa, es identificado como "la búsqueda de lo absoluto" iniciada durante su noviazgo. En tal búsqueda es posible distinguir tres momentos claramente diferenciados.

a) El primer momento corresponde a la búsqueda de un «absoluto intelectual», propiamente metafísico, cuyo punto de inicio se identifica con la dramática decisión de un pacto de suicidio adoptada por ambos jóvenes en 1903, durante sus reflexiones en el Jardín de las Plantas de París, agobiados por el relativismo y materialismo de sus estudios de filosofía y ciencias naturales en la Sorbona.

Este primer momento culmina con el encuentro de la filosofía de Henri Bergson, que les ofrece un camino intuitivo al absoluto metafísico, lo que no sólo los liberó de la angustia existencial que los acosaba, sino que los llevó a identificarse con esa perspectiva filosófica moderna.

b) El segundo momento corresponde a la búsqueda de un «absoluto sobrenatural», iniciada en 1905 tras conocer a León Bloy, hecho que los conduce a la conversión al catolicismo un año más tarde, junto a Vera, la hermana menor de Raïssa.

Una vez conversos, comienza un período de educación en la fe que mantiene en reposo sus inquietudes filosóficas.

c) El tercer momento corresponde a la búsqueda de la armonía de la fe con la vocación filosófica, proceso que se extendió, según Maritain, desde 1908 hasta el encuentro con la filosofía de Santo Tomás de Aquino, en 1910, y durante el cual agotó sin éxito su más decidido esfuerzo por conciliar su filosofía bergsoniana con su catolicismo.


La vivencia de la fe de los Maritain

Una fe buscada con tanto ahínco sólo podía concretarse de una manera profunda y absoluta. He aquí sus caracteres principales.

a) Se trata de una fe incondicionada, esto es, sin subordinación alguna a factores temporales preexistentes, cualesquiera fuese su importancia. Así, Maritain renunció sin vacilaciones a todas sus convicciones: a su socialismo, a su filosofía bergsoniana e incluso a su vocación filosófica. En este sentido, la fe de Maritain es una fe interior, sin otra meta que la búsqueda de la perfección espiritual.

b) La segunda característica es ser, si así se puede decir, una fe «compartida», dado que la suya no fue una conversión individual, sino junto a Raïssa, su esposa y, además, a Vera, su cuñada, la que, pocas semanas después de la conversión, se iría a vivir con la joven pareja, dando forma a una verdadera comunidad religiosa, que Maritain llamaba "el rebañito de tres de Jesucristo", y que duró hasta la muerte de Vera en 1959 y de Raïssa en 1960.

Y si a esto se agrega que poco después de la muerte de Raïssa, Maritain se fue a vivir hasta su muerte en 1973 con los Hermanitos de Jesús en Tolosa, es un hecho que nunca dejó de vivir su fe como laico inserto en una comunidad religiosa.

c) Finalmente, como síntesis de las características precedentes, es preciso agregar la búsqueda de la santidad. Ella se ve confirmada en septiembre de 1912, cuando Jacques, Raïssa y Vera, de 30, 29 y 26 años de edad, respectivamente, recibieron, luego del noviciado correspondiente, la condición de oblatos de la orden de los benedictinos, lo que significó poner sus vidas al servicio de Dios. Y, más aún, tres días después, el 2 de octubre de 1912, sin ser una exigencia de tal condición, los tres hicieron voluntaria y solemnemente en la Catedral de Versailles un voto de castidad por el resto de sus vidas.


El encuentro de Maritain con el Tomismo

¿Con qué filosofía se encontró Maritain en su lectura de la Suma Teológica? ¿Con una filosofía subordinada al catolicismo "inventada" por Santo Tomás?

No. Maritain se encontró con una filosofía "fundada" por Aristóteles cuatro siglos antes de Cristo y, por tanto, completamente autónoma de toda influencia religiosa; una filosofía adoptada y ciertamente perfeccionada por Santo Tomás que, además, tenía la particularidad de estar siempre abierta a seguir siendo perfeccionada por generaciones sucesivas de filósofos, lo que queda demostrado por el propio esfuerzo de Maritain para actualizarla conforme a las exigencias del tiempo presente.

"Aristóteles fundó para siempre la verdadera filosofía."

"Santo Tomás la sistematizó con gran vigor y armonía, profundizó en sus principios, dedujo las conclusiones, ensanchó el horizonte y, sin quitarle una coma, la enriqueció no poco con los inmensos tesoros de la tradición latina y cristiana, dando prueba con todo esto de ser un genio filosófico tan poderoso como Aristóteles.

¿Y qué conclusión sacó de esta identidad de dos pensadores separados por siglos?

"El tomismo es la única doctrina que no es el trabajo de un hombre, sino de todas las generaciones humanas, un trabajo que ha tomado gradualmente su forma organizada gracias a genios como Aristóteles y Santo Tomás, y que está destinado a crecer por siempre."

¿Significa esto que la fe no tiene ninguna relación con la filosofía?

No. Sólo significa que tal relación no es de naturaleza filosófica, dado que la fe no es una abstracción teórica, sino una vivencia existencial, de lo cual deriva que su relación tiene lugar en el orden práctico de la acción.